lunes, 29 de octubre de 2007

De crochet y cucharones...

¿ Habrá alguna teoría que expliqué la razón de la dispersión de la tejedora aficionada? ¿ porqué no puedo sólo concentrarme en UN tejido y darle hasta que quede finiquitado? Ahhh??? Alguien podría aventurarse a una respuesta?

Pues bien, mi dispersión me tiene haciendo los regalillos para mis chicas de intercambio, no sólo tejidos, sino también otras manualidades estuve casi TODO el fin de semana en eso, por un momento creí haber muerto y ganado el cielo: mi casa, el Nino... paz... los gatos y el tiempo de hacer las cosas que me gustan: tejer, reciclar, coser... escarbar entre mis 214541786748 cajas con géneros, lanas, lanitas, hilos, hilitos, blondas... argollas de madera, palillos, crochet, agujas, tijeras, tijeritas, tijerotas... etc, todo lo que una buena cachurera debe tener entre sus pertenencias.

También hice otra cosa que me encanta, que es como una de mis actividades características; quienes me conocen por años, saben desde temprano en la vida comencé con esta afición... cómo es posible que en todos estos meses de blog yo no haya hablado de mi pasión por la cocina??? Pues si, pese a que no fui buena comedora en mis primeros años, ya entrando en la adolescencia, con las responsabilidades domésticas que me arrogué comenzó el tema de cocinar... de darle una vuelta a las cosas... de inventar, de buscar recetas y descubrir que como otras, es una pasión heredada. Mi abuelita era una buena cocinera, especialmente con las masas y OH! Heredé sus manos!! Se me dan bien el pan amasado, las sopaipillas y empanadas.

Cabe señalar que la Rosita ( mi abuelita) JAMAS me dejó cocinar mientras estuvo viva... porque “usté no sabe, es muy chica... salga de aquí que se puede quemar.. CRIIIIIIIIIIIISSSSTINAAAAAAAAAAAAAAAAAA SACA ESTA NIÑITA DE AQUÍIIIIIIIIIIIII” pero a su muerte, los dominios de la cocina tuvieron una nueva ama: esta servidora!. También fue a esa edad (12 o 13) cuando comencé a hurgar en un libro de recetas, mis mamás me dijeron “Eres IGUALITA a la Regina –la otra hermana de mis mamás, la 4ª jinete del Apocalipsis o algo así-, ella también andaba pendiente de las recetas, de hecho, ese libro es SUYO”

Y por qué renegar la herencia paterna?? Sip, mi padre era un buen cocinero, un cocinero experimental, que gustaba de mezclar sabores y texturas... siempre dispuesto a probar cosas nuevas, y a prepararlas él mismo. Recuerdos fuertes de mi infancia tienen que ver con eso, pues yo era de esas mocosas inapetentes, que hacia llorar a media familia porque no comía NUNCA y parecía desnutrida. Pues bien, mi padre me hacía comer con una paciencia que yo no tendría con un niño... y con argumentaciones no me atreví a discutir en su momento, como cuando me hizo comer cangrejos diciéndome que el fierro que eso tenía era importantísimo porque sino me iba a enfermar y bla bla... o como cuando me dio cazuela de pavo TODA una tarde hasta que me acabé el plato. NO comí pavo como hasta los 22 años!! Jajaj sólo con el recuerdo de mi papá pasando 10 veces a la cocina a calentar el MISMO plato y su cantinela “no hay apuro hijita, coma tranquila no más... eso, masque, masque, masque, no acumule... trague, eso; otra cucharadita, masque, masque, trague... masque bien no trague entero que le hace mal...”! Tal vez si me hubiera dado una buena tanda me habría traumado, pero no era su estilo.

Con los años, me volví como él: como de todo, no hay ingrediente que no esté dispuesta a probar ( si me dieran culebra, o ratón, seguro que los pruebo mientras sean no figurativos) y siempre hay algo nuevo en la cocina que me inquieta.

Me relaja cocinar... y cuando agarro vuelo!! UF!! Sobre todo cuando tengo un público que me acompaña, como el Nino, o mi mamá, que aceptan comidas nuevas... preparaciones con algún elemento distinto y dicen sin reparos cuando algo no me quedó bien. Tengo kilos de recetas, y desde que el acceso a la net es más fácil, muchas más!!! A veces me freno por el tema de los kilos, la guatita... el Nino siempre me reclama que tiene 10 kilos más desde que me conoció jaja!! Y yo lo consuelo diciéndole que tampoco la he sacado barata, y tengo dos odiosamente repartidos kilos extras desde nuestros años mozos!!

Empecé con tejidos, terminé en la cocina!! Jejej la vida blogueril tiene caminos misteriosos, no?

Acá les dejo una receta que llevo haciendo por años, desde que la probé en el restaurante Majestic de nuestra capital. Hay quienes le agregan crema, yo la prefiero así:

"Kulfi de almendras"

Ingredientes:

· 1/2 tarro(s) leche condensada

· 1/2 tarro(s) leche evaporada

· 6 cucharada(s) leche en polvo entera

· 1/4 almendra(s) peladas

Instrucciones

Este postre es helado de leche evaporada. En la licuadora, poner las almendras y molerlas. Incorporar, la leche evaporada, la leche condensada y la leche en polvo. Licuar por unos 2 a 3 minutos. Cuando la mezcla está lista, hay que ponerla en los vasos plásticos u otro molde pequeño y llevarla al refrigerador por una hora. Se puede servir acompañado con una salsa de frambuesa comprada o preparada con azúcar.

2 comentarios:

Dumuzi es mi niño dijo...

Así es la vida bloggeril de una cosa a otra. Y creo que es de tejedoras hacer algo después otra cosa sin terminar lo primero y así sucesivamente hasta acumular mas de tres cosas a medias, a mi me aburre no terminar al tiro algo por eso sigo con otras cosas.
La receta se ve fácil y deliciosa, te cuento yo ahora estoy cocinando antes ni en sueños, a los 15 sabia hacer arroz pre-graneado y tallarines; ahora me manejo en otras cosas un poco mas complicadas.
Besitos.
Marcela.

Claudia dijo...

¿eso es lo que comimos la vez que almorcé en tu casa? ñam ñam!! estaba exquisíticooo!!! ¿ves? de una u otra forma los relatos o las conversaciones, al igual que en mi caso, te llevan a la comida, placer de dioses y terror de la pesa :P
Cuidate mucho y nos vemos pronto!